Consiste en una alteración grave de la percepción de la propia imagen, con un temor morboso a la obesidad, lo que condiciona una alteración.
Generalmente la pérdida de peso se consigue mediante una disminución de la ingesta total de alimentos. Aunque los anoréxicos empiezan por excluir de su dieta todos los alimentos con alto contenido calórico, la mayoría acaba con una dieta muy restringida, limitada a unos pocos alimentos.
Por lo general, la familia describe algunos de los siguientes síntomas: amenorrea, estreñimiento, preocupación por las calorías de los alimentos, dolor abdominal, preocupación por el frío, vómitos, preocupación por la preparación de las comidas -propias y de los demás-, restricción progresiva de alimentos y obsesión por la báscula, preocupación por la imagen, discordancia entre la imagen y la idea, abundancia de trampas y mentiras, hiperactividad y preocupación obsesiva por los estudios, sin disfrute de ello.
sábado, 4 de septiembre de 2010
Consejos para mi alma.
"Si sientes miedo, sientes miedo. ¿Para qué convertir el asunto en un problema? Reconoce que tienes miedo, al igual que posees dos manos. ¿Para qué crear un problema? Es como si te preguntaras por qué tienes una nariz, en lugar de dos. El miedo está allí y lo único que debes hacer es tomar nota y aceptarlo. Acéptalo y no te preocupes. Verás que súbitamente desaparece.
Esa es la alquimia interior: los problemas desaparecen tan pronto como se aceptan, pero se agrandan y complican cuando se entra en conflicto con ellos. Claro que hay sufrimiento y con él viene el miedo. Pero acéptalo porque no hay nada que puedas hacer al respecto. No pienses que estoy hablando de pesimismo al decir que no puedes hacer nada al respecto. Cuando digo que no hay nada que puedas hacer, te estoy dando la clave para solucionar el problema.
El sufrimiento es parte de la vida y del crecimiento, y no hay nada de malo en él. El sufrimiento se convierte en algo malo solamente cuando es destructivo, y no se utiliza para crear; el sufrimiento se convierte en algo malo solamente cuando la persona sufre y no aprende nada de su sufrimiento. Yo quiero decirles que cuando el sufrimiento deja lecciones es una fuerza creadora.
La oscuridad es bella cuando insinúa la pronta aparición del alba; la oscuridad es peligrosa cuando es interminable y no insinúa un amanecer. Es peligrosa cuando sencillamente se perpetúa y la persona continúa moviéndose como autómata en la rutina de su círculo vicioso. Esto te puede suceder si no estás alerta: por querer salir de un sufrimiento, terminas creando otro, y para escapar de ese creas otro, y luego otro, y así sucesivamente. Y todos esos sufrimientos que no has vivido continúan aguardándote. Han escapado, sí, pero simplemente para caer en otro sufrimiento, porque la misma mente que creó el primer sufrimiento, crea también los siguientes. El sufrimiento siempre estará ahí porque es una creación de la mente.
Acepta el sufrimiento y atraviésalo; no escapes. Es una dimensión completamente diferente en la cual debes trabajar. El sufrimiento está ahí; sal a su encuentro, atraviésalo. El sufrimiento estará ahí, de modo que acéptalo. ¿Qué temblarás? ¡Entonces tiembla! ¿Para qué fingir que no tiemblas, que no sientes miedo? Si eres cobarde, pues acéptalo.
Todas las personas son cobardes. Aquellas a quienes llamamos valientes solamente están fingiendo porque muy en el fondo son tan cobardes como el resto del mundo. En efecto, son quizá más cobardes porque para crear su cobardía se han fabricado una máscara de bravura y tratan de actuar de tal manera que nadie piense que son cobardes. Su bravura es apenas una fachada.
¿Cómo podemos ser valientes? La muerte está ahí. ¿Cómo podemos ser valientes si somos apenas hojas sacudidas por el viento? ¿Cómo podría no temblar una hoja? Cuando el viento sopla, la hoja se estremece. Pero nunca acusamos a la hoja de cobarde. Sólo sabemos que está viva. Así, cuando tiemblas y el miedo se apodera de ti, eres como una hoja al viento -¡hermoso! ¿Para qué formar un problema de ello? Pero la sociedad todo lo ha convertido en problema.
Cuando un niño siente miedo de la oscuridad le decimos: "No tengas miedo, sé valiente". ¿Por qué? El niño es inocente; es natural que sienta miedo en la oscuridad. Pero lo obligamos a ser valiente y a esforzarse por serlo. Entonces, se llena de tensión y se limita a soportar la oscuridad; todo su ser está tenso y listo para temblar, pero el niño se reprime. Ese temblor reprimido lo perseguirá durante toda la vida. Habría estado bien temblar en la oscuridad; no habría nada de malo en ello. Habría estado bien llorar y correr y refugiarse en los brazos de sus padres, no había nada de malo en ello. Ese niño habría salido de la oscuridad con mayor experiencia y mayor conocimiento. Después de temblar y sollozar en la oscuridad se habría dado cuenta de que en realidad no había nada que temer. Al
La sabiduría viene con el sufrimiento, a través de la aceptación. Cualquiera que sea la situación, siéntete a gusto en ella...
El miedo te dejará intrepidez y la ira te dejará compasión. Al comprender el odio, nacerá en ti el amor. Pero eso no sucede creando un conflicto, sino viviendo con la consciencia alerta. Acepta y atraviesa la situación"
El amor,
aquél amor que yo me imaginé
aquél amor a quién yo dediqué mi vida
aquél amor...
el odio,
el rencor,
la necesidad,
el olvido.
Y tendidos en un pedestal,
observando por fín las estrellas
esas estrellas distantes,
aquellas que nos vieron enamorarnos.
Allí, vimos
reflejados en nuestras miradas vacías
el amor, lejano
el amor, que un día nos unió.
Porque cada uno tuvo sus cosas,
cada uno tuvo que ponerle fin
éramos consumidos cada vez más
como una droga,
nos necesitábamos
vivíamos de la abstinencia
de la distancia que sí
era física, luego interna.
y creímos que íbamos a llegar
creímos,
que sólamente era cuestión de esperar,
caímos en la conclusión
de que terminamos muriendo.
jueves, 2 de septiembre de 2010
† Soledad †
Allí tendida en mi cama,
miranda perdida
sombras que me acechan
a la espectativa de un nuevo movimiento.
Las horas pasaron,
los días y las semanas.
Jamás volví a recuperar
la forma de mi cuerpo y de mi alma.
Me faltaba tu calor
el calor que yacía ahora en otro cuerpo;
Me faltaban tus besos
que recorrían ahora otros caminos;
Me faltaba tu sonrisa
que hacía a mi cuerpo temblar.
Me faltaba tu amor,
me faltaba tu ser.
¿Será que murió todo?
¿Será que murió tu amor?
¿Será que murió tu amor?
Y en otros cuerpos no descubrí
lo que es el amor,
en otros labios no sentí
la magia de ser querido.
¿A dónde fuiste mi amor?
Extraño aquellos días felices,
extraño amanecer a tu lado,
sentirte respirar en mí.
Menester vivir feliz contigo a mi lado.
Y tendida en mi cama
otro día sin tí vuelve a pasar,
en mi cama vuelvo a sentir
el vacío de mi alma.
Y quizás una noche
muera en el olvido
muera en ésta efímera existencia
muera en un corazón
perteneciente a otro amor.
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